Un incendio no siempre es destructivo. De hecho, el fuego se ha considerado un agente purificador en varias culturas mediterráneas por su capacidad simbólica para eliminar las impurezas del pasado. Por ejemplo, la noche de San Juan (madrugada del 23 al 24 de junio) se celebra en muchas playas levantinas con saltos sobre fogatas y brasas. Pues bien, el Restaurante Mugaritz salió ardiendo fortuitamente en marzo de 2010. Aquí presentamos algunas imágenes captadas en la cocina y en la sala del local tras el siniestro. Obsérvalas y comprueba cómo han adquirido una presencia nueva y fantasmal los objetos cotidianos de la cocina y el comedor: al verlas, una sensación de extrañeza se apodera del espectador.
En realidad, el arte se basa en la capacidad que tienen algunas expresiones humanas para conmovernos. Uno de sus recursos básicos es el extrañamiento, es decir, la sensación de observar la realidad con una mirada diferente a la habitual. La extrañeza inherente a este enfoque ayuda a relativizar nuestra mirada sobre el mundo, igual que las películas en blanco y negro nos permiten descubrir contrastes de luz ‘invisibles’ para la mirada cotidiana.